domingo, 26 de octubre de 2025

Cuánto tiempo se necesita para divorciarse en Colombia

Cuánto tiempo se necesita para divorciarse en Colombia

El mito del trámite eterno

Muchos creen que divorciarse toma meses. En realidad, un divorcio notarial simple puede resolverse más rápido que el propio matrimonio civil. Mientras la boda requiere publicación del edicto por cinco días, el divorcio sin hijos ni bienes puede firmarse en cuestión de tres a cinco días hábiles. El tiempo depende más de la disponibilidad del abogado y de la notaría que de la ley misma.

Divorcio sin hijos ni bienes: el más rápido

Cuando no existen menores ni patrimonio, el trámite es directo. El abogado presenta la solicitud, la notaría revisa los documentos, y se firma la escritura. No requiere intervención judicial ni verificación adicional. En casos simples, incluso puede coordinarse todo de forma virtual con firmas digitales y autenticaciones electrónicas.

Cuando hay hijos: el visto bueno de familia

Si existen hijos menores, el acuerdo debe ser revisado y aprobado por un defensor de familia. Este paso busca garantizar que el bienestar de los niños no se vea afectado. La autoridad evalúa los alimentos, la custodia y el régimen de visitas. Ese trámite puede tomar entre una y tres semanas según la carga del despacho. Solo después de esa aprobación la notaría puede firmar la escritura definitiva.

Cuando hay bienes: liquidación patrimonial

Si además de hijos hay bienes comunes, el proceso incluye la liquidación de la sociedad conyugal. Se deben listar los activos, definir su valor y acordar la adjudicación. Este inventario se incorpora en la escritura o en documento separado. El tiempo promedio oscila entre dos y cuatro semanas, dependiendo del nivel de detalle y de la coordinación con la Oficina de Registro. En algunos casos complejos, puede prolongarse más.

Por qué es más fácil divorciarse que casarse

El matrimonio civil exige edicto, testigos y solemnidades; el divorcio, en cambio, solo requiere consenso y formalidad. Es una ironía del derecho: para unirse se exige un rito; para separarse, solo claridad. La agilidad del proceso refleja una realidad social: la ley reconoce que el derecho a terminar un vínculo es tan legítimo como el de crearlo.

Conclusión

El tiempo del divorcio depende de los factores humanos, no solo del papel. Con abogados diligentes y acuerdos claros, todo puede resolverse en días. Pero con desacuerdos o falta de documentos, se estanca durante semanas. La clave está en la preparación: revisar requisitos, planificar los acuerdos y buscar asesoría seria. En plataformas especializadas o fuentes jurídicas puede encontrarse orientación paso a paso según el tipo de caso.

viernes, 24 de octubre de 2025

“Qué pasa si tengo dos matrimonios en Colombia”

Qué pasa si tengo dos matrimonios en Colombia

Un problema más común de lo que parece

En Colombia, hay personas que se casaron por segunda vez sin haber terminado legalmente el primer matrimonio. A veces por desconocimiento, a veces por creer que separarse de hecho era suficiente. La realidad es que el segundo matrimonio es inválido mientras el primero siga vigente. Y aunque ya no se castiga penalmente, sus consecuencias jurídicas pueden ser graves.

Antes era delito, hoy es confusión civil

Hasta hace unos años, la bigamia era un delito. Hoy, aunque no conlleva cárcel, el segundo matrimonio carece de validez jurídica. En el registro civil solo puede existir un vínculo matrimonial activo. Cualquier unión posterior se considera nula, y los derechos sobre bienes o pensiones se mantienen con el primer cónyuge. En algunos casos reales, los tribunales han tenido que resolver conflictos entre familias paralelas que reclaman herencias.

El caos patrimonial

Cuando hay dos matrimonios aparentes, los bienes adquiridos durante el segundo se consideran producto de una unión irregular. La ley protege a los hijos nacidos de esa relación, pero no al nuevo cónyuge, que puede quedar sin derechos patrimoniales. Además, los bancos y notarías bloquean cualquier transacción cuando detectan doble estado civil. En documentos de registro se advierte expresamente la necesidad de actualizar el estado civil antes de realizar actos de enajenación.

El dilema familiar

El problema no es solo jurídico. Cuando hay hijos en ambas uniones, la ausencia de divorcio formal genera conflictos de apellidos, custodias y herencias. El primer matrimonio sigue teniendo prioridad legal, incluso si la convivencia terminó hace años. Regularizar la situación mediante un proceso de divorcio es la única forma de dar seguridad jurídica a la nueva familia.

Conclusión

Tener dos matrimonios no es un pecado moral: es un error legal con muchas ramificaciones. Lo que antes era delito hoy es confusión, pero la inseguridad jurídica es la misma. Lo prudente es cerrar un vínculo antes de abrir otro. En espacios especializados pueden encontrarse pasos y ejemplos para regularizar este tipo de situaciones sin mayores complicaciones.

miércoles, 22 de octubre de 2025

Documentos el divorcio

Documentos indispensables para un divorcio en Colombia

Más que papeles: cada documento cumple una función

El divorcio no se firma con una hoja cualquiera. Detrás del trámite hay documentos jurídicos que garantizan que la voluntad de las partes quede registrada correctamente. Entenderlos evita errores y acelera el proceso. En Colombia, los divorcios notariales requieren al menos cinco piezas esenciales que se complementan entre sí.

1. El poder al abogado

La ley exige que el divorcio sea presentado por un abogado mediante poder autenticado. Este documento autoriza al profesional a actuar en nombre de los cónyuges ante la notaría o el juzgado. Su ausencia detiene todo el trámite. Aunque muchos crean que podrían hacerlo directamente, el proceso legal no avanza sin esa representación formal.

2. El acuerdo de divorcio

Es el corazón del trámite. Debe contener la voluntad expresa de separarse, la distribución de bienes (si existen) y las decisiones sobre hijos menores. La ley permite redactarlo de forma libre, pero su contenido está regulado: debe ser claro, completo y sin contradicciones. En los casos prácticos más simples se utiliza un formato estándar, pero cuando hay patrimonios o custodia se requiere asesoría individual.

3. Acuerdos sobre hijos y alimentos

Cuando existen hijos menores, el acuerdo debe incluir un pacto de alimentos y un plan de visitas. También debe contar con autorización del defensor de familia. Este paso garantiza que se respeten los derechos del menor y que las condiciones sean equilibradas. La firma sin ese aval vuelve ineficaz la escritura. En orientaciones familiares se detallan los criterios usados por las comisarías y juzgados.

4. Inventario o liquidación de bienes

Si hay patrimonio, se adjunta un documento que especifique cuáles bienes pertenecen a la sociedad conyugal, cuál es su valor y a quién se adjudican. Este inventario se convierte en la base para la liquidación posterior. Cada cónyuge puede conservar bienes propios siempre que estén claramente identificados. En algunos procesos patrimoniales, el detalle de esta lista evita litigios posteriores.

5. Escritura pública

Todo lo anterior culmina en la escritura pública ante notaría. Este documento formaliza el divorcio y, una vez firmado, se inscribe en el registro civil de matrimonio. La escritura debe contener los datos completos de las partes, la manifestación de voluntad, los acuerdos y la intervención del abogado. Sin escritura, no hay divorcio formal, solo una intención sin efectos legales.

Conclusión

Un divorcio ordenado depende de la documentación. Entender cada pieza evita pérdidas de tiempo, costos innecesarios y errores difíciles de revertir. En fuentes oficiales y espacios de asesoría puede consultarse el formato actualizado de cada documento, según el tipo de proceso.

martes, 21 de octubre de 2025

¿Cuánto cuesta un divorcio en Colombia en 2025

¿Cuánto cuesta un divorcio en Colombia en 2025?

Divorciarse no debería ser un lujo

En Colombia, los honorarios profesionales y los derechos notariales determinan el costo real de un divorcio. Aunque el trámite es cada vez más ágil, sigue siendo necesario contar con abogado y con notaría para formalizarlo. En nuestro caso, el valor del divorcio más económico para el año 2025 es de $825.000 cuando no existen hijos ni bienes para repartir. A partir de ahí, el precio puede incrementarse según la complejidad del caso.

Honorarios de abogado: cuándo suben y por qué

El acompañamiento profesional no es opcional: la ley exige que todo proceso esté presentado por un abogado. En los divorcios sin hijos ni patrimonio, su labor se centra en preparar la solicitud, elaborar el acuerdo y revisar la escritura. Cuando existen bienes o menores de edad, el trabajo incluye acuerdos alimentarios, revisión patrimonial y representación ante autoridades familiares, lo que eleva los honorarios.

Los abogados de divorcio en Colombia suelen cobrar tarifas fijas para los casos simples y porcentuales para los patrimoniales. Lo importante es que el cliente conozca el alcance del servicio: redacción de documentos, representación ante notario y seguimiento hasta la inscripción civil.

Derechos notariales: lo que cobra la notaría

Además de los honorarios, la notaría cobra sus propios derechos. Para 2025, el promedio nacional es de $400.000 por el otorgamiento de la escritura pública en una sola copia. Ese valor cubre el uso del protocolo notarial, la numeración, la conservación y la expedición del documento. Si se requieren copias adicionales o certificaciones, cada una genera un costo adicional menor.

Los derechos notariales son tarifas oficiales definidas por la Superintendencia de Notariado y Registro. No varían según el abogado ni según la notaría, aunque sí pueden existir pequeñas diferencias por ubicación o gastos administrativos. En algunos casos el costo puede ser compartido entre los cónyuges.

Cuando hay bienes: registro y beneficencia

Si el divorcio incluye la liquidación de la sociedad conyugal, aparecen otros costos: los derechos de registro y los aportes a beneficencia. El registro se paga al inscribir la escritura ante la Oficina de Instrumentos Públicos; la beneficencia corresponde a un porcentaje del valor de los bienes transferidos. Estas tarifas se calculan sobre el avalúo catastral o el precio declarado en la escritura.

En la práctica, el proceso se encarece no por el divorcio mismo, sino por la transmisión de propiedad. Por eso, al calcular los costos totales conviene separar lo estrictamente jurídico de lo registral. En guías especializadas puede consultarse un desglose detallado según el tipo de bien.

Aspectos tributarios: buenas noticias

Desde el punto de vista fiscal, el dinero o bienes recibidos por la liquidación de la sociedad conyugal no constituyen ingreso ni ganancia ocasional. No es una venta ni una renta: es una distribución del patrimonio que ya pertenecía a ambos. En consecuencia, no genera impuestos ni incrementa la base gravable del impuesto de renta. Esto aplica siempre que se trate de bienes adquiridos durante el matrimonio y reconocidos legalmente.

Conclusión

El costo de un divorcio depende menos del abogado y más de la estructura del caso. Un trámite limpio, sin conflictos, es rápido y económico. Pero cuando hay bienes, hijos o desacuerdos, los costos suben porque el proceso se vuelve más técnico y requiere más respaldo documental. Lo esencial es entender qué se está pagando y por qué. Puede revisar comparativos actualizados en fuentes jurídicas o consultar directamente con profesionales especializados para una estimación realista.

miércoles, 15 de octubre de 2025

"# Lecciones de Daddy Yankee sobre contratos y divorcio

El famoso exponente de la música urbana, Daddy Yankee, ha generado interés más allá de sus éxitos musicales. Recientemente, el artista ha decidido compartir lecciones aprendidas durante su carrera, particularmente tras enfrentar cambios importantes en su vida personal y profesional. Su historia trasciende las listas de éxitos y se convierte en una lección sobre decisiones legales, contratos y previsión patrimonial.

Cambios transformadores

En una entrevista con Billboard, Daddy Yankee reveló aspectos personales y empresariales que han marcado su reciente transformación: su conversión al cristianismo y su divorcio después de casi tres décadas de matrimonio. Más allá del plano personal, estos hechos le han implicado asumir con más rigor la gestión de sus contratos, su patrimonio y su carrera.

El propio artista afirmó: “Ahora estoy solo, así que debo estar al 100%. Cosas que antes delegaba, ya no.” Esta frase, más allá de lo emocional, refleja una verdad jurídica: en la industria del entretenimiento —y en cualquier empresa— la autogestión y la previsión contractual son pilares de supervivencia. La falta de control o de revisión legal puede convertir el éxito en vulnerabilidad.

Consejos sobre divorcio y prevención patrimonial

Uno de los consejos más repetidos por Daddy Yankee en sus recientes declaraciones es la necesidad de considerar la firma de acuerdos prenupciales o capitulaciones. En Colombia, estas figuras existen y están reguladas por el Código Civil en sus artículos 1771 a 1783. A diferencia de lo que muchos piensan, no son una muestra de desconfianza, sino una herramienta de claridad jurídica que protege a ambas partes frente a escenarios como la disolución del matrimonio o el manejo de bienes durante la unión.

En Colombia, según cifras de la Superintendencia de Notariado y Registro, solo alrededor del 4 % de las parejas firman capitulaciones antes del matrimonio. Esto implica que en la práctica, más del 90 % termina sometido al régimen de sociedad conyugal o sociedad patrimonial, con todas las complicaciones que ello genera al momento de liquidar bienes, empresas o regalías. El mensaje de Daddy Yankee cobra valor aquí: no firmar capitulaciones es dejar al azar lo que puede y debe definirse por contrato.

La música como terreno volátil

La industria musical es volátil y cambia constantemente. Contratos de representación, licencias de uso, derechos de autor, regalías, marcas y obras derivadas son fuente de conflictos frecuentes. Daddy Yankee reconoció que las reglas del juego cambian todo el tiempo y que, sin asesoría legal adecuada, los artistas pueden perder el control de su propia carrera.

En el contexto colombiano, esta reflexión es extensible a emprendedores, creadores de contenido, deportistas y empresarios. Las cláusulas de exclusividad, cesión de derechos y participación en utilidades deben redactarse con precisión jurídica. No basta con la confianza o el éxito: sin contratos claros, cualquier cambio personal o comercial puede dejar grietas difíciles de reparar.

El ciclo de la reinvención: lo que debió hacer y lo que podemos aprender

Daddy Yankee —como muchos artistas— tuvo que aprender a blindarse tarde, cuando las circunstancias lo obligaron. Lo que debió hacer, y lo que deben hacer quienes hoy están comenzando, es lo siguiente:

  • Formalizar acuerdos previos al matrimonio o a la sociedad: Las capitulaciones matrimoniales o los acuerdos de socios son instrumentos que definen desde el inicio qué pertenece a quién y cómo se administran los bienes comunes.
  • Revisar todos los contratos con criterio jurídico: cada cláusula debe tener un propósito verificable, y ninguna debe quedar al azar o a la interpretación.
  • Registrar y proteger la propiedad intelectual: marcas, logos, obras y contenido audiovisual deben inscribirse y protegerse ante la autoridad competente para evitar apropiaciones indebidas.
  • Planificar la sucesión patrimonial: los grandes artistas y empresarios dejan un legado; los grandes errores surgen cuando ese legado no se organiza a tiempo.

La historia de Daddy Yankee no es solo una crónica de éxito musical, sino una lección jurídica de autogestión, prudencia y responsabilidad. Su ejemplo debería servir a los artistas y empresarios colombianos para entender que la fama o el crecimiento empresarial no sustituyen la necesidad de asesoría legal, contratos sólidos y planificación patrimonial.

En un país donde la mayoría de parejas no firman capitulaciones y muchas empresas funcionan sin acuerdos formales, el mensaje es claro: prevenir es más rentable que litigar. Y, como demuestra el propio artista, reinventarse también implica blindarse.

Modelo de Contrato de Teletrabajo según Ley 2101 de 2021

Entendiendo el Contrato de Teletrabajo La Ley 2101 de 2021 en Colombia ha representado un cambio trascendental en la forma en que se regul...